Sunday, June 11, 2006

Mágico

Anoche volví a salir, para ver si te encontraba en el camino, recorrí cuadras buscando un descuido del destino que permitiera vernos tan solo un momento, pero creo que estaba bien atento conmigo, pues ni con tu recuerdo pude dar. Con la triste aceptación de un futuro oscuro y lejos de ti, caminé hacia mi casa, saqué mi mano del bolsillo y la puse tal y como si fueras a mi lado, por si en alguna de esas casualidades de la vida aparecías y me tomabas de la mano. Pero no sucedió, Al contrario, creo que eso agravó más las cosas, al dar vuelta para tomar un atajo en una calle oscura, estabas tú y para sorpresa mía estabas con otro hombre, me sentí el mejor hombre del mundo, sentí que cuando estábamos juntos podía llevarte a la luna y traerte para que fueras feliz... no puedo creer que luego de caminar cientos de cuadras, de mirar miles de rostros diferentes, y de sentir el aire frío en el cuerpo, mi recompensa sea esta, caminar negativamente solo... como si nada de lo que hiciera tuviera valor alguno, como si no importara cuan fuerte sea la gravedad que nos atrae, porque nosotros seguimos flotando en nuestras ideas tontas, de que si uno es normal no consigue nada. Que triste es la realidad de tener que ser mágico para ser feliz.

No queda otra...

Anoche volví a salir, chasqueé mis dedos y me encontré a tu lado mientras caminabas por una calle oscura, te abrasé y me besaste como nunca, luego caminamos un poco para ver el atardecer a frente al mar, pero unos segundos antes de la puesta de sol, me miraste y agachaste la cabeza, luego una lagrima se deslizo por tu cara y callo cruelmente en la arena, te pregunté que pasaba y la respuesta fue inmediata en mi mente. Estabas pensando en mí, ¿Qué tenía yo que te hacía llorar?, no se lo pregunté, ni ella tampoco me habló... Al bajar el sol, en una completa oscuridad cerré las cortinas del apartamento y las velas se encendieron, alzamos las copas y nos miramos fijamente a los ojos mientras bebíamos del libido de nuestras miradas, volteé mi cabeza para buscar la música y te abalanzaste sobre mi, recostado en la cama estaba indefenso, y pegado a tu cuerpo me sentía un juguete... Abusas de mí como si fuera tu cuerpo, me giro sobre ti y veo el alba en la ventana, la noche terminó y la magia se terminó... -No vuelvas a usar tu magia (me dijo) que para mi, sigues siendo un perfecto desconocido.




SeAx